» inferiores, captación y el secreto de la academia

Monchi Medina: "Centurión está en Racing gracias a nosotros"

Monchi Medina:

Atesora la utilería así como Gollum atesoraba su “preciosura” en El Señor de los Anillos. Fue, es y será su gran amor. Su sueño es volver algún día a ocuparse de ese rol en el plantel de primera. Sin embargo, de rebote, en épocas de quiebra y de gerenciamiento, se hizo cargo del baby fútbol de Racing. Nunca se preparó para esa función. Autodidacta, jamás tuvo un referente en la tarea de captación. Y fue así que, el amante de la utilería terminó siendo utilitario en el descubrimiento de jugadores. Aprendiendo sobre la marcha, hoy puede presumir de haber incorporado a Matías Zaracho a los 8 años o  hablar con autoridad de su mayor debilidad en canchas chicas: Rodrigo De Paul. Y, como frutilla del postre, asegurar que Ricardo Centurión no jugó en Independiente o en Lanús por la intervención de su equipo de trabajo. “Caco está en Racing gracias a nosotros”, afirma con orgullo Ramón Monchi Medina, que trabaja en la institución desde la década del 90.

 

Muchos hablan de las joyas que tiene La Academia y el secreto que tienen para descubrirlas. Seguramente, no haya una sola respuesta; ni tampoco una receta mágica. No obstante, Medina se anima a señalar que “si hoy no hacés captación, no hacés nada. No podés quedarte sentado esperando que los chicos vengan solos. Los tenés que salir a buscar”. Desde la tranquilidad de su segunda casa, la utilería del Predio Tita Mattiussi, y con los gritos de fondo en la práctica de fútbol de una de las categorías menores, intentaremos saber junto a Monchi (como lo conocen todos) cómo hace Racing para promover cantidad y calidad de futbolistas a la primera división.

 

¿Cómo es el trabajo que hacés en infantiles?

 

Cuento con un grupo de trabajo que está al lado mío desde hace años, en donde participamos de torneos de baby fútbol con las categorías promocionales y ahí empezamos a ver a los chicos. Después, si nos gusta alguno, lo traemos al Tita.

 

¿Cómo se compone tu equipo de trabajo?

 

Somos 7 personas, de las cuales separo a dos hombres de mi entera confianza: Daniel Muscio y Daniel Loccizano. Confío a muerte en ellos dos. Dentro del grupo, además, tengo a 3 preparadores físicos y a Dardo Dorrego, que es mi técnico alterno. Después hay gente amiga que permanentemente observa, gratuitamente, jugadores para traer al club.

 

Contame más de cómo funciona la captación…

 

La captación la tenés que hacer cuando los chicos tienen 5 o 6 años. Si no, se te escapan. Tenemos mucha competencia con Independiente y Lanús. Por eso, cuando cualquier club se presenta en un torneo de baby en zona sur, nosotros vamos y vemos. Ahí observamos si el nene es rápido, si tiene buena distribución de pelota, si le gusta correr y marcar, etc. En base a eso, le damos una posición en cancha de 11. Si hay un jugador que nos gusta, primero hablamos con el delegado y luego, si está el visto bueno, con los padres. En esto aventajamos a las otras instituciones, que suelen ir directo con la familia y lo sacan del club de origen. Nosotros sólo lo llevamos a cancha grande.

 

Una vez que los chicos crecen y llegan a novena y octava división, ¿hacés un seguimiento de ellos? ¿Sos de hablar con los entrenadores de turno?

 

Siempre que puedo opinar, lo hago. Sin sobrepasar los límites obvios. Me acuerdo de que, cuando el Lagarto Fleita agarró la novena (categoría 2000), a Ignacio Pais Mayán lo tenían de lateral derecho, porque había llegado a la división anotado en una carpeta en esa posición. Entonces yo le dije que no era 4 y que le iba a servir más jugando de 5. Al tiempo, jugó el Sudamericano con la Selección sub 17 como volante central y capitán.

 

¿Cómo captaron a Zaracho?

 

A Matías me lo apuntó el cuñado del padrino de uno de mis hijos. Ahí está lo que te decía de la gente amiga y su importancia. Él jugaba en Barrio Futuro y después en Estrella del Sud, en Wilde. Lo vimos y lo trajimos a Racing. Siempre jugó en la misma posición: muy intuitivo, pícaro, jugando a uno o dos toques, anticipando, gambeteando. Muy completo.

 

¿Qué porcentaje le das a la captación en relación a todos los jugadores de los que hoy disfruta la institución?

 

Le atribuyo el 90% de importancia. Hoy tenés que salir a buscar, competir y usar los contactos que tengas. Porque de los que se vienen a probar, es más difícil encontrar. Mirá, te digo algo: Centurión está en Racing gracias a nosotros.

 

¿¡Cómo!?

 

Claro, Caco está en Racing gracias a una participación nuestra en un torneo de baby donde lo vimos. En el club donde jugaba (Sudamérica de Wilde), todos sus compañeros se iban a Independiente, Lanús o hasta Quilmes. Porque los técnicos llevan los jugadores ahí. Entonces, por intermedio de uno de los padres de nuestro equipo, lo vimos y lo trajimos.

 

 

Quienes conocen de inferiores también conocen de “robos”. Futbolistas que forman parte de un club que son tentados por otro que ofrece mejores condiciones. Juan Román Riquelme y Carlos Tevez son claros ejemplos. Comenzaron su carrera jugando en Argentinos Juniors y All Boys, respectivamente. Y, posteriormente, debutaron en Boca Juniors. El Xeneize es uno de los mayores apuntados en este tema.

 

¿Hay códigos entre los captadores?

 

Y…te diría que no. ¡La época de Maddoni en Boca no sabés lo que era! ¡Terrible! Me sacaron 3 pibes de la 2000 y, por suerte, uno pudo volver (Juan José Cáceres). Por atrás les ofrecen mejores cosas, más plata. Hasta por Facebook a veces los tientan.

 

¿Vos lo harías?

 

No. Salvo que se llegue a un convenio con el otro club como pasó con Evelio Cardozo (categoría 2001) y Argentinos Juniors, por ejemplo.

 

¿Alguna vez se te escapó un jugador?

 

Por no ver si tenía cualidades, no. Puede pasar igual, eh. No digo que no. Del que me lamento es de Gastón Lodico, hoy en Lanús. Se fue porque el tío es coordinador histórico allá y el padre se lo llevó. Además era época de gerenciamiento y no teníamos nada y ellos le ofrecieron mejores condiciones.

Pero después, trato de que no se me escapen. Hay chicos que tenemos de 6 meses a 1 año para ver si explotan. Si ahí no arrancan, hablás con los padres y le decís la verdad. Dante Franco (2002), por ejemplo. Cuando me lo trajeron le tenías que decir que se vuelva a la casa. Pero supe que, con 6 meses de trabajo, se podía adaptar. Y hoy no tenemos a un lateral como él.

 

 

Radaelli y los Martínez

 

Seguramente que a Boca Juniors le hubiese gustado tener a Fabio Radaelli. ¿Por qué? Porque antes de que llegaran a Racing, tanto Roger como Lautaro Martínez estuvieron a prueba en el club de La Ribera. Vaya uno a saber por qué no quedaron, pero se perdieron su talento y se podrían haber ahorrado los millones de dólares que se gastaron en el mercado.

El ex coordinador de inferiores de La Academia explica la importancia de tener buenos vínculos en el área de captación. “Roger llegó a partir de una relación con Jorge Camote Acuña (ex campeón de Supercopa 88) y Fernando López (representante). Fabián Ayala (manager) me comunicó que lo habían llamado y el jugador se acercó a probarse. Lo vimos 3 días y lo fichamos”, cuenta Radaelli.

Pasando al mejor futbolista del fútbol argentino en el presente, la historia es similar: “Lo de Lautaro se da porque conozco a Guillermo Puliafito (coordinador) y Néstor Herrero (director técnico). Me comentaron sobre el jugador y fuimos a verlo. Bueno, después la historia ya es conocida”, sentenció.

En ese entonces, el departamento de captación, al que Radaelli califica de “sumamente importante”, estaba integrado por Rodolfo Peti Domínguez, Alfredo Acosta y Pablo Kratina.

 

 

Búsqueda, contactos, relaciones y buen ojo son las claves para llevar a cabo un buen departamento de captación. Sin una de esas cualidades, las demás no servirían de nada. No hay un solo secreto. No existe una fórmula mágica. Se debe tener a gente idónea y que trabaje de manera mancomunada para que una vez que el joven llegue a primera, tenga su lugar.   

 

Publicado el 10/05/2018 Gonzalo Cardozo
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