» Columna de opinión por Gonzalo Cardozo

Lisandro, el enganche

Lisandro, el enganche

“Empezamos por decirle a todos los jugadores que tenían que interpretar funciones, las que correspondían a cada número. << ¡Tocamos y quietos ahí; no se mueve ni Dios! El 4 hace esto, el 2 aquello... Si vas al sitio del 8, si haces una excursión, tienes que cumplir con su función. >> Cambiábamos mucho a los futbolistas para que se habituaran a eso, Hristo al lugar de Laudrup, la llegada de Txiki...”. Esto comentaba Carles Rexach en Palabra de Entrenador, libro del periodista Orfeo Suárez, sobre diferentes variantes tácticas que llevaba a cabo como ayudante técnico de Johan Cruyff en el Barcelona en 1987-1991.

 

Si Lisandro López baja al sitio del volante, cumple con esa función hasta quizás mejor que un habitué de la línea media. Si en el último partido de Racing de este semestre contra Cruzeiro agarrabas a cualquier persona que no conociera a los jugadores pero sí las posiciones dentro del campo, te hubiera asegurado que el pelado jugaba de enganche. Y que lo hacía muy bien.

 

El dueño de la 15 celeste y blanca no suele soltar elogios con mucha facilidad o asiduidad. No obstante, siempre tuvo buenas referencias para un entrenador que lo dirigió en Al Gharafa de Qatar y en Inter de Brasil: Diego Aguirre. “Perfectamente puede ubicarse de primera o de segunda punta y hasta llegó a jugar por fuera conmigo, por izquierda haciendo diagonales. Y, si lo ponen en una posición de enganche, también puede hacerlo porque tiene llegada al gol y una técnica excepcional para hacer jugar al equipo. Ya con sus años lo veo como algo entendible y que le va a quedar cómodo”. Encantado de hablar de Lisandro, a quien reconoce como una tremenda persona, el técnico uruguayo sentencia: “Es sin dudas uno de los mejores jugadores que me ha tocado dirigir. No tengo dudas de que va a rendir porque te rinde donde lo pongas”.

 

 

Christian Leblebidjian, director técnico y periodista del diario La Nación, se suma a la contienda:“Creo que lo de Lisandro López jugando más retrasado se da un poco por el estilo del equipo de Eduardo Coudet y por necesidades del propio Licha también. Porque por lo general buscó hacer esos movimientos durante todo el año, pero se notó más en el último tramo del semestre. Y no es casual que sea en el momento de mayor incertidumbre o flojedad del juego de la Academia. Y no es casual que se haya dado en coincidencia con el nivel más bajo de Neri Cardozo y con las lesiones de Diego González o de Nery Domínguez”. 

 

 

Que Centurión pueda desdoblarse fácilmente y terminar como delantero, además del gran momento de Martínez transformándose en la mayor cuota goleadora del club, dio como resultado que el capitán del equipo tome un papel secundario y se retrase en la cancha. “Racing es un equipo que claramente apuesta al vértigo. Y, en ese ida y vuelta, Licha queda descolocado incluso para atacar. Si por los costados volaban Centurión, Solari, Zaracho y encima también los dos laterales al mismo tiempo…; también iban verticales Lautaro Martínez y Brian Mansilla u Ojeda cuando ingresaban, el único que podía retrasarse desde su inteligencia táctica, experiencia y visión de juego para ser un “conector” es Lisandro López”, agrega Leblebidjian. 

 

 

Una de las características del Fútbol Total impuesto por Rinus Michels (jugador y técnico holandés, nacido en 1928 y fallecido en 2005) es que ningún futbolista puede tener una posición fija. El jugador debe cumplir una función de acuerdo con la posición del campo en la que se encuentre. Si un atacante cae en su defensa, será zaguero; y viceversa. Y, para ubicarse como volante, Lisandro tiene dos características fundamentales: picardía y entendimiento del juego. 

 

Con la primera, puede suplir algunas deficiencias físicas a la hora de marcar. No sirve de nada tener la fuerza y el despliegue, si cuando el rival te engancha, pasás siempre de largo; o estar siempre mal ubicado para quitar el balón. Lo posicional supera a lo físico. 

Con la segunda, que uno supone debiera ser una cuestión básica en cualquier futbolista pero no lo es, entenderá más fácilmente dónde y cuándo debe ir la pelota. Si atacar, retroceder, tocar en corto, asociarse, etc. 

 

“Más que por driblar y dar el último toque, el hombre destaca por su capacidad logística. Ordena la presión, roba, baja al mediocampo, apoya, aguanta, pasa, se asocia y acompaña a todos en casi todas partes”. Estas líneas fueron escritas por el periodista español Diego Torres para El País. Tranquilamente podrían ser dedicadas al Licha versión 2017/18, pero hablan de Firmino, el “9” del Liverpool. Lisandro López fue desde siempre un centrodelantero de maniobra. Es decir, un jugador que además de convertir, puede conectarse sin problemas con sus compañeros desde su técnica individual y con virtudes, en este caso, de mediocampista. En el conjunto inglés “vuelan” por las bandas Salah y Mané y en el de Avellaneda lo hacen Centurión y Lautaro, como se señalaba en un párrafo anterior. 

 

 

“Estoy dispuesto a resignar mi posición y a resignar goles, que fue lo que siempre hice a lo largo de mi carrera, por ganar algo con este club”,señaló el ídolo de La Academia en El Primer Grande. ¿Será el puesto donde Licha termine jugando su carrera? ¿Es sólo un parche ocasional ante la falta de un futbolista de ese estilo en el plantel o ante la baja en el rendimiento de Neri Cardozo? El tiempo dirá... La única verdad es la realidad; y la realidad marca que aquel joven rápido, encarador y definidor, ya no juega tanto a eso pero sí a otra cosa. ¿Cosa? La definición ontológica de cosa, objeto concreto u objeto material, es la de un individuo sustancial dotado con todas sus propiedades sustanciales, en particular la propiedad de cambiar.

Bueno, Lisandro López cambió.

 

 

 

Rubén Oscar Capria: palabra de jugador

 

A raíz de la irrupción de Lautaro Martínez en el fútbol argentino, Lisandro López tuvo que retroceder. Yo lo emparento con la figura de Diego Forlán en el Mundial de 2014, cuando con Edinson Cavani y Luis Suárez se tuvo que tirar atrás y enganchar mas allá de que no era típicamente un estratega. A veces a Licha lo veo medio histriónico y eso lo lleva a no estar tan tranquilo, pero es un muy buen futbolista y está bastante fuerte desde lo físico. Tal vez la partida de Lautaro le pueda dar la posibilidad de volver a jugar de delantero punta como le gusta a él. Sin embargo, recuerdo a José Luis Calderón en el final de su carrera en Argentinos Juniors, cuando salió campeón en 2010, se tiraba atrás y enganchaba y aparecía en el área por sorpresa ya que no era referencia. Y pienso que eso Lisandro lo puede hacer muy bien.

 

 

 

Foto: Diego Ortiz Mugica.

Publicado el 29/05/2018 Gonzalo Cardozo
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