» Columna de opinión por Gonzalo Cardozo

Gestionar ante el éxito: la deuda pendiente

Gestionar ante el éxito: la deuda pendiente

Después de salir campeón en 2014, el desafío de Racing estaba en revalidar aquel logro. En seguir ganando. En no conformarse con una estrella esporádica. Había generado un buen once titular y debía jerarquizar su equipo. ¿Qué hizo? Creyó que alcanzaba con incorporar jugadores para rellenar el plantel que actuaron, por caso, como “buenos suplentes con chances de pelear el puesto”. Se fue Ricardo Centurión y llegaron apuestas como Washington Camacho y Óscar Romero que, a fin de cuentas, nunca lograron afirmarse definitivamente. También arribaron Brian Fernández y Carlos Núñez para acompañar a Milito y Bou. Es decir, “buenos suplentes con chances de pelear el puesto”. Por último, inexplicablemente -o no- se adquirió a Santiago Nagüel. Los años posteriores y, sobre todo, los mercados de pases que se sucedieron ya son por demás conocidos y no hace falta ahondar en el tema para mostrar un punto. Basta con intentar rememorar rápidamente jugadores que hayan llegado y hayan rendido. ¿Cuesta, no? Por consiguiente, Racing no peleó un solo torneo hasta volver a salir campeón en este 2019.

¿Qué cambió? Una de las grandes bases de este éxito de La Academia estuvo en los períodos de transferencias. ¿Por qué? Porque desde que llegaron Eduardo Coudet y Diego Milito -como entrenador y Director Deportivo, respectivamente- prácticamente no se ha fallado en las contrataciones. Intenten hacer el juego de la memoria ahora; ¿es mucho más fácil, verdad? Habida cuenta de que nadie tiene la bola de cristal y que por supuesto que se puede errar en algún refuerzo, sin dudas ha bajado exponencialmente el margen de error. Una clave fue no conformarse con lo conseguido. Saber qué ir a buscar. Si Nery Domínguez había sido de los puntos altos del equipo pero faltaba recambio en su sector, ya no llegó un “buen suplente con chances de pelear el puesto”, sino que arribó Marcelo Díaz. Si antes se contrató un lateral izquierdo suplente para pelear el puesto con Soto y no funcionó, entonces adiós Piovi y hola Mena. Si el operativo Pantera salió mal, aseguremos jerarquía con Cvitanich. Antes abundaban los arribos de suplentes y hoy se pone el ojo en traer titulares. Antes, las contrataciones solían alternar entre el once inicial y el banco de relevos, y hoy la mayoría llega y juega. 

En una entrevista en Fox, al ser consultado sobre cómo manejan en Atlético Madrid la ventana de traspasos, Diego Simeone respondió: “Creo que los entrenadores somos los peores para traer futbolistas. ¿Por qué? Porque nos acostumbramos a mirarlos en un partido, a uno que la rompió aquel día, pero no tenemos un seguimiento que obviamente tiene la dirección deportiva, que la maneja el manager del club. Entonces, lo que busco es que el manager de turno, que es Andrea Berta, cada vez esté más cerca de mi pensamiento”.

En Racing, ¿hubo discusiones en el proceso entre DT y Director Deportivo? Sí, claro. ¿Se fueron acercando las partes con el transcurso del tiempo? Sí, también. El propio Coudet lo expresó en conferencia de prensa: “Hubo un montón de veces que decían que estábamos peleados... Discutimos, sí. Hubo muchas veces que no compartimos. Ahora estamos mucho más alineados porque buscamos características para tratar de insertarlas en este equipo”. 

Por otra parte, respondiendo a la manera que encontró Simeone en España, el Chacho no encuentra punto de comparación con el fútbol europeo: “Es muy distinto. ¿Por qué? Porque la Secretaría Técnica le marca que el 4 del Fenerbache es muy bueno y después va al Atlético Madrid y juega de la misma manera. Acá, necesitás conocer la cabeza del jugador, la personalidad, cómo se maneja, qué tal es... Vos después salís a jugar con 50.000 monos que quieren que ganes. Por eso, en igualdad de condiciones, opto por el que conozco y que sé lo que me puede dar”. Y, para cerrar, sacó chapa y respaldó la confianza que tuvo el club en él “porque yo llegué y dije ‘vendé a Ibargüen y con esa plata traemos los dos centrales’. Y #Racing lo hizo”.

Más allá de que seguro queden algunas cuestiones por corregir, como por ejemplo que los futbolistas no lleguen sobre la hora o ciertas incorporaciones que pueden tapar a un juvenil (Olses-Escobar; Cassierra/Ríos-Cuello), Racing se ha hecho fuerte en los mercados de pases. Sin el dinero de Boca, posee mejores individualidades en muchas posiciones. Agudizó el ingenio -y el trabajo-. Cuenta con un buen ojo del entrenador para seleccionar algunos nombres y con un buen ojo de la Secretaría Técnica para deseleccionar otros. Ese, quizás, sea el mayor mérito del Team Milito hasta ahora: no por los jugadores que llegaron, sino por los que no lo hicieron. Porque hoy está Gabriel Arias pero pudo haber estado Jorge Fatura Broun; o llegar Damián Pérez y no Mena; o quizás Santiago Morro García y no así Cvitanich; evitar que se contrate a Damián Musto y esperar por Díaz.

La mesa está servida; y la vara muy alta. El campeonato se logró pero no es un desafío menor gestionar ante el éxito. Coudet entiende que se necesitan dos o tres jugadores más y, además, sabe que no hay tanta predisposición en la dirigencia en hacer una erogación importante de dinero para ello. Victor Blanco, hasta ahora, mantiene el famoso “si se va uno, traeremos a otro”. El tiempo dirá si fue sólo una estrella esporádica o puede ser el comienzo de algo...

Publicado el 16/05/2019 Gonzalo Cardozo
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